viernes, 4 de octubre de 2013

Maestros de la luz: Néstor Almendros (1930-1992)

Maestros de la luz: Néstor Almendros (1930-1992)

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Truffaut, Rohmer, Schroeder, Malick, Benton, Pakula, Nichols, Scorsese ... ¿qué une a todos estos nombres más allá de ser grandísimos cineastas? Todos ellos contaron con un catalán universal como director de fotografía:Néstor Almendros.
Nació en el seno de una familia adinerada en laBarcelona de 1930. Su padre, escritor y pedagogo republicano, emigró a Cuba en 1939 tras el ascenso del régimen franquista. Su hijo le siguió en 1948 y, muy pronto, demostró su habilidad para la cinematografía al empezar a rodar varias piezas en 8 y 16 mm mientras fundaba el primer cine club-filmoteca de la isla. Pero en la Universidad de La Habana no encontraba el nivel de enseñanza que deseaba y es por ello que viajó a Roma para estudiar en el prestigioso Centro Sperimentale di Cinematografia (CSC) . Constreñido por el academicismo que atentaba contra su libre creatividad, decidió abandonar Italia para pasar un tiempo en Estados Unidos donde se convirtió en profesor de español del Vassar College.
Regresa a Cuba poco antes del triunfo revolucionario de Fidel Castro y vive unos años de idilio con el nuevo régimen comunista. Dirige varios documentales para el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) pero, en última instancia, acaba aborreciendo las cada vez mayores limitaciones creativas que se imponen desde los estamentos oficiales. Dos de sus cortometrajes (Gente en la Playa y La Tumba Francesa) fueron prohibidos y esa fue la gota que colmó el vaso de su paciencia.
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Obnubilado por la incesante y rompedora producción de los cineastas de la Nouvelle Vague Almendros se traslada a París y allí entra en contacto con un núcleo de críticos de cine que decidieron convertirse en realizadores aportando una nueva estética visual y de tratamiento argumental que hizo progresar enormemente al séptimo arte.Almendros sintonizó con esta marea de ideas y se acabó convirtiendo en el responsable de la fotografía en varios proyectos de Éric Rohmer yFrançois Truffaut . Su sello está presente en películas como La Coleccionista (La Collecctioneuuse, 1967), Mi Noche con Maud (Ma Nuit chez Maud, 1969), El Pequeño Salvaje (L'Enfant Sauvage, 1970), Domicilio Conyugal (Domicile Conjugal, 1970), La Rodilla de Claire (Le genou de Claire, 1971), Las Dos Inglesas y el Amor (Les Deux Anglaises et le Continent, 1971), El Amor después del Mediodía (L'Amour l'après-midi, 1972), Diario Íntimo de Adela H. (L'histoire d'Adèle H., 1975), La Marquesa de O (Die Marquise von O, 1976), El Amante del Amor (L'Homme qui amait les femmes, 1977) , y El Último Metro (Le Dernier Métro, 1980) , entre otras.
Durante este periodo también trabajó en varias ocasiones con Barbet Schroeder - El Valle (La Vallée, 1972), Maitresse (1975) ... - y regresó a España para el polémico film de Vicente Aranda , Cambio de Sexo (1977).
En 1978 desembarca definitivamente en Estados Unidos tras la llamada de Terrence Malick para su película Días del Cielo (Days of Heaven) . Almendros siempre había apostado por una iluminación naturalista, fiel a la emotividad que aporta el reparto y al color de la luz cambiante a lo largo del día. Rechazaba la iluminación interior estandarizada en los 40 y los 50. Buscaba siempre el matiz que aporta la naturalidad del momento, del segmento de vida que debía captar la cámara. Por todo ello, Malick le contrató para una película que debía sacar mucho rendimiento de los grandes espacios y de la luz que inunda los campos de la región de Alberta (Canadá) . El resultado fue inmejorable obteniendo elOscar a la mejor fotografía en su primera nominación.
A partir de ese momento, Almendros se incorpora al cine de Hollywood forjando una fructífera alianza creativa con el director Robert Benton. Inició su colaboración en el oscarizado drama Kramer contra Kramer (Kramer vs. Kramer, 1979) . Trabajó con el realizador tejano en cuatro films más entre los que destaca Un Lugar en el Corazón (Places in the Heart, 1984) .
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En los ochenta aportó su prestigio a títulos tan importantes como El Lago Azul (The Blue Lagoon, 1980), La Decisión de Sophie (Sophie's Choice, 1982), Se Acabó el Pastel (Heartburn, 1986), Nadine (1987), y el capítulo de Martin Scorsese en el tríptico Historias de Nueva York (New York Stories, 1989) . Life Lessons es la crónica del resurgir de un pintor iconoclasta (Nick Nolte) que pierde a su gran amor (Rosanna Arquette)pero obtiene la motivación para lograr su mayor éxito artístico. Una magnífica composición de emoción y sentimientos que, en mi opinión, constituye la mejor pieza de esta obra en tres partes.
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Aquejado de graves complicaciones en su estado de salud debido al síndrome de inmunodeficiencia adquirido,Almendros culminó su trayectoria a las órdenes de su gran amigo, Robert Benton , en el thriller criminal Billy Bathgate (1991) . Murió el 4 de marzo de 1992 en Nueva York .
Mantuvo su compromiso en favor de los derechos humanos hasta el fin de sus días rodando varios documentales sobre la vulneración de las libertades en Cuba y en otros lugares del mundo. Con él desapareció un superdotado del oficio cinematográfico y un creador de imágenes y planos imborrables.
Fue clasicista e innovador a la vez. Creía en la expresividad de una cara, de un paisaje, sin mayores artificios visuales. Pero, a la vez, defendió siempre la toma de contacto con la luz natural y huyó de montajes estereotipados de iluminación básica en el plano contra plano. Quiso mostrar la realidad con todos sus matices y queda claro que logró su objetivo con calidad y maestría.
"When I started, I found that my job consisted principally in de-lighting sets, that is, removing all the fake, conventional movie lighting that had been set up by lighting technicians. They were old-fashioned. They believed in a very glossy kind of photography, that faces should never be in a shadow, that there should always be a lot of back lighting, with no shadows in the sets anywhere".
"The contribution of a good cameraman begins long before production, in the selection of sets, locations, costumes."

Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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