martes, 11 de octubre de 2016

De Picasso a Pikachu

Hace medio siglo, Umberto Eco analizó cómo la cultura de masas dinamitaba las viejas categorías estéticas. ¿Cómo podría aplicarse hoy su análisis?


De Picasso a Pikachu
En 1964, Umberto Eco, por entonces un curioso intelectual experto en la estética de santo Tomas de Aquino, pero muy interesado en ese new media llamado televisión, publicaba Apocalípticos e integrados, un volumen que se convertiría en un clásico de los estudios de comunicación. Después de revisar las teorías que veían en la cultura de masas el fin de la vida inteligente sobre la Tierra y el sometimiento definitivo de los consumidores a la lógica de las pantallas, Eco repasaba las teorías que reivindicaban esa misma masificación cultural en nombre de la democratización del consumo de contenidos antes reservados a ciertas clases sociales. Al final de su recorrido, Eco adoptaba una mirada crítica pero impregnada de optimismo. Más que un integrado, Eco se presentaba a los lectores como un antiapocalíptico dispuesto a meterse en el nuevo territorio y explorarlo a fondo sin quedar hipnotizado por sus supuestas bondades.
Podría decirse que cada nueva tecnología de la comunicación genera sus apocalípticos e integrados. No importa que se trate del telégrafo, la televisión o elsmartphone: por cada nueva especie mediática que irrumpe en la ecología de la comunicación no tardan en brotar sus defensores y criticones. Cuando apareció el telégrafo en la primera mitad del siglo XIX, algunos soñaron un mundo sin guerras donde reinaría el diálogo; seguramente las empresas que transmitían mensajes a caballo de una costa a otra de Estados Unidos no vieron con nuevos ojos el new media que mandaba mensajes en código Morse en pocos segundos. Como escribió James Gleick, autor de The Information, “cuando la gente dice que Internet nos convertirá a todos en genios, eso ya fue dicho sobre el telégrafo. Por otro lado, cuando dicen que Internet nos volverá estúpidos, eso también se dijo del telégrafo”. La historia se repite, primero como apocalipsis, simultáneamente como redención.
Que Internet nos convertirá a todos en genios (o en estúpidos) es algo que ya se dijo del telégrafo
Las nuevas tecnologías —¿qué es unanueva tecnología? ¿Un blog? ¿Twitter? ¿Periscope? Lo nuevo de hoy es lo viejo de pasado mañana— también despiertan los mismos temores y esperanzas. Las conversaciones sobre la web en los años noventa, la Wikipedia a principios del 2000, las redes sociales y los dispositivos móviles en estos últimos años siguen el mismo patrón: apenas aparece algo nuevo, los intelectuales no tardan en apuntarse a alguno de los dos bandos. Como en el fútbol o la política, lo más interesante es cuando algunos de ellos deciden cambiar de bando y enrolarse bajo otra bandera. Si, en su libro Life On The Screen (1997), Sherry Turkle (MIT) festejaba las primeras experiencias de vida en línea, casi dos décadas más tarde, en Alone Together (2012), despotricó contra las nuevas formas de comunicación a través de dispositivos móviles y redes sociales.
Pensadores como Nicholas Carr o Raffaele Simone viven el avance de las nuevastecnologías, formatos textuales y actores mediáticos como una invasión bárbara. Para estos intelectuales se trata casi del fin de una civilización construida a golpes de celulosa impresa con caracteres móviles de plomo. Alessandro Baricco, en cambio, reivindica esta invasión en su libro Los bárbaros (2008). Como escribe Baricco, “los bárbaros llegan de todas partes. Y esto es algo que nos confunde un poco, porque no podemos aprehender la unidad del asunto, una imagen coherente de la invasión en su globalidad. (…) Vemos los saqueos, pero no conseguimos ver la invasión. Ni, en consecuencia, comprenderla”.

EL ECO MÁS APOCALÍPTICO

Los teléfonos móviles, los libros de papel, las redes sociales, la política en Italia o el 11-M en España son algunos de los asuntos que abordó Umberto Eco, fallecido en febrero pasado, en sus artículos de prensa. La semana que viene la editorial Lumen publica una amplia recopilación de esos textos con el título De la estupidez a la locura. Cómo vivir en un mundo sin rumbo, traducido por Helena Lozano Miralles y Maria Pons Irazazábal. El volumen es un diagnóstico de la sociedad actual y un retrato del Eco más escéptico respecto a las nuevas tecnologías, es decir, del más apocalíptico. Estos fragmento son una muestra.
Inventos. "El anuncio apareció probablemente en Internet pero no sé dónde, porque a mí me llegó por correo electrónico. Se trata de una pseudopropuesta comercial que anuncia una novedad, el Builtin Orderly Organized Knowledge, cuyas siglas conforman el acrónimo BOOK, es decir, libro. Sin hilos, sin batería, sin circuitos eléctricos, sin interruptor ni botón, es compacto y portátil y puede utilizarse incluso estando sentado delante de la chimenea. Está compuesto por una secuencia de hojas numeradas (de papel reciclable), cada una de las cuales contiene miles de bits de información. Estas hojas se mantienen unidas en la secuencia correcta gracias a un elegante estuche llamado encuadernación".
Progreso. "Hay progresos tecnológicos más allá de los cuales no se puede ir. No se puede inventar una cuchara mecánica cuando la de hace dos mil años sigue funcionando tan bien. Se ha abandonado el Concorde, que hacía el trayecto París-Nueva York en tres horas. No estoy seguro de que hayan hecho bien, pero el progreso también puede significar dar dos pasos atrás, como volver a la energía eólica como alternativa al petróleo y cosas por el estilo. ¡Tendamos al futuro! ¡Atrás a todo vapor!"
Internet. "Existe una forma muy eficaz de aprovechar pedagógicamente los defectos de Internet. Planteen ustedes como ejercicio en clase, trabajo para casa o tesina universitaria el siguiente tema: “Encontrar sobre el argumento X una serie de elaboraciones completamente infundadas que estén a disposición en Internet, y explicar por qué son infundadas”. He aquí una investigación que requiere capacidad crítica y habilidad para comparar fuentes distintas, que ejercitaría a los estudiantes en el arte del discernimiento".
Comprender, de eso se trata. Si en una época fue la televisión o los cómics, hoy los videojuegos, los dispositivos móviles y los youtubers parecen ser los catalizadores del debate contemporáneo entre apocalípticos e integrados. El fenómeno de Pokémon Go es un buen síntoma de esas discusiones. Los apocalípticos ni siquiera se tomaron el trabajo de salir a cazar su primer Pikachu: sin pensarlo un minuto, ridiculizaron a los jugadores y se mofaron de esa nueva forma de entretenimiento. Los integrados, por su parte, reivindicaron la vida al aire libre promovida por este videojuego sin ir mucho más allá. En el fondo, no resulta tan complicado buscar una posición superadora que, como dice Baricco, permita comprender algo de lo que está pasando. Sin caer en el apocalipticismo ni en la mirada festiva, podría decirse que Pokémon Go ha sido la primera experiencia global, masiva y colaborativa de uso de la realidad aumentada y la geolocalización. El inesperado éxito de este videojuego abre perspectivas hoy inimaginables no solo en el campo del entretenimiento. La realidad aumentada puede terminar transformando sectores tan distantes entre sí como la medicina, la educación, el turismo o la arquitectura. Si los jóvenes de la sociedad industrial se entrenaban con el Meccano, hoy se preparan para el trabajo colaborativo en red cazando pokémones o jugando en línea al Counter-Strike.
Lo mismo podría decirse de losyoutubers, otro fenómeno contemporáneo que levanta pasiones entre los apocalípticos y excita a los integrados expertos en marketing para adolescentes. Más allá de estas miradas contrapuestas, las cuales siempre terminan por neutralizarse entre sí, hay que decir que losyoutubers han sabido construir espacios mediáticos de diversión, aprendizaje e intercambio para un público al cual los medios tradicionales solo le ofrecen dibujitos animados y comedias con risas enlatadas.
Comprender, de eso se trata
El debate entre apocalípticos e integrados suele durar menos que un vídeo de El Rubius. Apenas aparece algonuevo, las pasiones se olvidan rápidamente del viejo medio y se concentran en la nueva especie mediática. El viejo medio se naturaliza, deja de ser considerado una tecnología invasora y termina siendo aceptado con sus ventajas y complicaciones. Es como si apocalípticos e integrados se aburrieran rápidamente y buscaran un nuevo objeto donde descargar sus pasiones. Hoy nadie se inmola a favor o en contra del cómic o la televisión, dos medios sospechosos cuando Umberto Eco escribió Apocalípticos e integrados. En este contexto no debería sorprendernos que un día recordemos con nostalgia, y de manera desapasionada, ese caluroso verano de 2016 cuando nos pasamos las tardes cazando Pikachus sabiamente aconsejados por los vídeos de El Rubius.

domingo, 9 de octubre de 2016

Arte > Kazimir Malévich


SENTIR LA NOCHE

Con más de cincuenta obras de la colección del Museo Estatal de San Petersburgo, Proa presenta una retrospectiva de Kazimir Malévich, uno de los artistas más complejos del siglo XX. La muestra da cuenta de los cambios pictóricos de Malevich, que no suscribía a ninguna corriente estética, aunque quizá su período suprematista sea el más famoso y el que produjo su obra célebre, Cuadrado negro. Encarcelado por Stalin, sus escritos y ensayos sobre pintura son extensos, lúcidos y febriles, a veces contradictorios: reflejan su búsqueda y su idea de que la sensibilidad debía tener la supremacía en las artes figurativas.

Por Verónica Gómez
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Residente de verano, 1928-1929 Óleo sobre contrachapado.
Kazimir Malévich-Retrospectiva, vigente en Fundación Proa y compuesta por algo más de medio centenar de obras pertenecientes a la colección del Museo Estatal de San Petersburgo, sin ser una exposición exhaustiva, tiene la virtud de constituir un repaso metódico y atinado de cada una de las etapas de la trayectoria del artista, acercándonos unos pocos ejemplares de cada período que tienen la virtud de refulgir como perlas extraídas a un collar que se presiente infinito. Si la didáctica clasificatoria no obnubila, es posible, al concluir la visita, arribar a la intuición de haber sido testigos de apenas una punta de iceberg de la obra de uno de los artistas más complejos del siglo XX. La exposición, con curaduría de Evguenia Petrova, logra ampliarse a través de los varios proyectos de extensión educativos que puso en marcha la Fundación, desde cursos online y desfiles, hasta clases magistrales y la presentación del catálogo más completo que se haya publicado en español sobre la obra y pensamiento del artista ruso.

TODAS LAS VERSIONES DEL MUNDO

Premonición complicada (Torso en una camisa amarilla), c.1932 Óleo sobre tela.
Impresionismo, simbolismo, alogismo, cubofuturismo, neoprimitivismo. Es difícil encontrar algún movimiento artístico de finales del SXIX y principios del XX a cuyos encantos Kasimir Malévich (Kiev, 1878- Leningrado, 1935) no haya sucumbido. Sin embargo, las vicisitudes de sus cambios pictóricos no parecen obedecer al vaivén de la moda, por el contrario, como suele suceder a la embestida vanguardista, los cambios son consecuencia de la búsqueda fervorosa de instaurar un nuevo sistema para el arte, una cosmovisión capaz de echar por tierra las viejas concepciones para erigirse en Verdad y Futuro de la nueva sociedad. Este nuevo sistema debe ser superador, universal y, necesariamente, radical.
La exhibición, ordenada cronológicamente, comienza en una sala que reúne tres obras simbolistas, bocetos para pintura al fresco, de 1907, teñidas de luz amarillo oro que se encarniza en detalles verde flúo –dándole un aspecto inusitadamente alienígena a la corriente simbolista–, dos paisajes impresionistas y un ejemplar cubista delicioso, Vaca y violín, de 1913, donde apreciamos lo poco ortodoxo que podía ser Malévich al abrazar una corriente estética: la vaca, como extraída de un libro de cuentos para niños o un pesebre, flota en el centro del cuadro, indiferente a los motivos clásicos cubistas del violín y el consabido desmantelamiento en planos yuxtapuestos del punto de vista único.
La siguiente sala reúne los grandes éxitos: los trabajos suprematistas. El cuadrado, la cruz, el círculo negro y el cuadrado rojo. También allí, tímidamente, se nos anuncia la voracidad suprematista, la idea de un arte total, capaz de inmiscuirse en la vida cotidiana: la tetera de porcelana concebida cual edificio monumental, una taza con decoración abstracta y los “arquitectones”, proyectos de edificios utópicos que habitarían no ya la Tierra, sino la galaxia y, en palabras de Malévich, “no tenían programa alguno. Serían conquistados por una civilización futura que se los mereciese”.
Continúa la muestra con la vuelta de Malévich a la figuración, su “segundo ciclo campesino”. Estamos a fines de 1920 y comienzos de 1930. Malévich pinta retratos de campesinos utilizando la figura prototípica de “todo hombre” (vsecheloveki) y “del hombre del futuro” (budetlane). Pero los prototipos se ablandan a medida que el artista incorpora elementos del ambiente. Una geometría que deshace su rigidez en detalles de corte naive (unas flores esbozadas con ternura en el alféizar de la ventana, un perro rojo medio descuajeringado, una gallina adustamente infantil). La ropa de los trabajadores va desde la descripción sintética a la armadura soleada; portando sus herramientas de trabajo, los campesinos posan cual marionetas de un teatro popular. A veces el rostro vacío, la supresión de rasgos, indica la posibilidad universal del personaje. Ya en 1913, en el diseño de vestuario realizado para la ópera Victoria sobre el sol, Malévich había concebido la figura humana como una especie de robot colorido en piel rústica de arpillera. El broche de oro de la muestra en Proa es la exhibición de una quincena de aquellos trajes reconstruidos que anticiparían los vestuarios orquestados por Oskar Schlemmer en 1922 para su Ballet Triádico.
Malévich hablará entonces de “Supernaturalismo”, ya no intentará sustraerse del contexto objetivo, pero subrayará la voluntad suprematista que alienta a sus criaturas; el nuevo realismo pintoresco. En esta última fase de su pintura, en una mezcla absolutamente fascinante de estilo suprematista con detalles folk y técnica pictórica fauvista, Malévich se reencontraría, sin abandonar su empeño por instalar un arte nuevo, con algunos de aquellos recursos pictóricos denostados antaño. No debió resultar menor en este retorno a la figuración el encarcelamiento que sufrió el artista, la proscripción de sus obras y la persecución de los artistas “burgueses” y “subjetivistas” en la Rusia de Stalin, quien en 1932 promulgaría el decreto de reconstrucción de las organizaciones literarias y artísticas convirtiendo el estilo del realismo socialista en política oficial del Estado.

LA SENSIBILIDAD PURA Y LA FELIZ CONTRADICCION

Cuadrado negro, c.1923 Óleo sobre lienzo.
Kazimir Malévich es apenas un adolescente cuando el psicólogo experimental y antropólogo romano Giuseppe Sergi publica, en 1894, El dolor y el placer, historia natural de los sentimientos. Intentaba Sergi ofrecer una teoría completa de las emociones, tanto las llamadas naturales, surgidas en las ocasiones de la vida diaria, como aquellas provocadas artificialmente: los sentimientos estéticos. Sin conocerse, y desde campos disímiles del saber, tanto Sergi como Malévich se preocuparían por la definición y alcance de ese espectro multiforme y multitonal que damos en llamar “sensaciones” y su relación con la realidad, el primero en tanto su origen fisiológico, como función principal de la sensibilidad y su entramado nervioso, y el segundo, por su protagonismo en la gestación y resolución filosófico-formal de una obra de arte.
“Por suprematismo entiendo la supremacía de la sensibilidad pura en las artes figurativas. Los fenómenos de la naturaleza objetiva en sí misma, desde el punto de vista de los suprematistas carecen de significado; en realidad, la sensibilidad como tal es totalmente independiente del ambiente en que surgió”, escribía Kazimir Malévich en un ensayo de 1926, a más de diez años del lanzamiento del Primer Manifiesto Suprematista. De haberse conocido, posiblemente Sergi y Malévich hubieran tenido algún que otro desacuerdo con respecto al funcionamiento de la sensibilidad. Sergi señala una estrategia del artista –algo que a Malévich no se le escapa, pero hace recaer una condena moral sobre la misma– que se pone en práctica en la aparente relación de obediencia entre las formas representativas de la pintura –aquellas que Malévich se empeña en juzgar caducas para anunciar la irrupción de un arte nuevo y liberado– y la llamada realidad objetiva. Ese proceso es el del disfraz y el enmascaramiento, lo que el psicólogo romano nombrará como construcción de la ficción artística. Para Sergi entonces, la representación naturalista se diferencia sustancialmente de aquello a lo que se refiere en su forma más evidente: “Ni el mármol ni la pintura son formas reales, sino artificiales, concebidas de tal suerte que llegan a la misma impresión de verdad que las formas reales, y son capaces de suscitar un sentimiento de admiración estética muy puro.”
Si es cierto que la importancia del suprematismo en su versión más extrema, el tan mentado Cuadrado negro, radica en cierta emoción intelectual, en su contextualización histórica y en la ruptura que tamaña empresa vanguardista implica en el relato de la historia del arte, igual de cierta es la impresión de que todo esto podría suscitar una emoción de temple frío o, incluso, un ánimo recolector de hits: quién hizo primero qué, y quién es el padre de tal o cual tendencia. ¿Podríamos acaso sembrar la sospecha de una visión inversa? ¿Podría significar el cuadrado negro, más que una liberación, un callejón sin salida? ¿Convertirse en la expresión, por restrictiva, más pobre de la sensibilidad pura? ¿No es acaso un contrasentido exigirle “pureza” a la sensibilidad? Recordemos aquí que el propio Malévich se desembarazaría de esta destilación extrema en el mismo período suprematista, otorgando dinamismo al plano al multiplicar las figuras geométricas y variar sus posiciones, recurriendo a las vibraciones cromáticas, recuperando la temperatura del tono, las relaciones de profundidad, el peso y la complejidad compositiva, en resumen, los fundamentos visuales básicos de la pintura que, en su versatilidad, hacen eco en el nervio óptico y anímico del espectador.
El propio Malévich, en sus profusos escritos, repone poéticamente aquella “realidad” de la que ha prescindido: “Sentí solamente la noche y en ella contemplé lo nuevo, ese algo nuevo que llamé suprematismo”. El cuadrado negro se transforma entonces en la contemplación de una noche desprovista de estrellas, se transforma en ventana, en paisaje. Y a través de la alusión a la noche abismal accedemos a la intuición de lo absoluto. Cuando en 1915 pinta el cuadrado rojo (estirado en uno de sus ángulos, tendiendo muy levemente a la forma romboidal) lo titula Cuadrado rojo, realismo pictórico de una campesina en dos dimensiones, trayendo a colación, a través de la geometría y la voluntad enfática del color rojo, la falda de una campesina, y enseguida se produce la evocación completa de un personaje y la singularidad del paisaje de pertenencia.
Uno de los abordajes dominantes de la obra de Malévich es que el artista abandona la “imitación literal” de la realidad, en una suerte de condición evolutiva de su quehacer, para “pintar sus cuadros de manera más concreta y profunda”. Relacionar la profundidad con el despojamiento o la renuncia puede ser un lugar común. La literalidad en pintura no deja de ser uno de sus más exquisitos elixires. La literalidad no está necesariamente relacionada con el género figurativo; podemos ser literales con respecto a una idea, un programa, una tendencia imperante.
Si la contradicción es deseable en términos de fricción eléctrica, allí está Malévich como luminaria indiscutible del siglo XX. Kazimir Malévich, el artista en sintonía con la primera época de la Revolución Rusa, el mismo que escribió el 15 de febrero de 1921 y de un tirón La pereza como bien inalienable del hombre donde desafiaba el costumbrismo ideológico del socialismo reivindicando la pereza, ya no como “madre de todos los vicios”, sino como el origen del trabajo, esa ocupación “maldita” que tiene por fin último restaurar el “paraíso de la pereza”, hermanando así las ansias del socialismo y del capitalismo. “Yo llevo el nombre de pereza a la plaza pública, a esa misma plaza donde es denostada”, decía en ese texto que fuera una de las tantas lecciones dadas a sus alumnos siendo jefe de UNOVIS (Afirmación de las nuevas formas del arte), grupo formado sobre la base de la escuela de Vitebsk (hoy Bielorrusia) a finales de 1919.
El mismo que propuso “la sensibilidad como tal es totalmente independiente del ambiente en que surgió” y no hizo otra cosa que nutrirse ávidamente de su contexto como materia convulsa de su obra. Nada más encantador en un artista; aquella capacidad de trabajar febrilmente entre la Utopía y los tropiezos de la Historia.
Kazimir Malévich. Retrospectiva se puede visitar hasta noviembre en Fundación PROA, Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca.
Deportistas, 1930-1931 Óleo sobre lienzo.
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sábado, 30 de julio de 2016

Hallan obra de Dalí robada en museo de Holanda

Ambas pinturas habían sido robadas el 1 de mayo de 2009, a plena luz del día, en el museo Scheringa de arte realista en Spanbroek, Holanda.

Este cuadro fue robado junto a otro titulado "La músico", de la artista polaca Tamara de Lempicka, el cual también fue encontrado.

La obra titulada "Adolescencia", del famoso pintor surrealista catalán Salvador Dalí, robada en 2009 de un museo de Holanda, fue encontrada según lo anunció el detective especializado en obras de arte, Arthur Brand.
El cuadro fue creado en 1941, y el autor se dibuja a él mismo de niño con su cuidadora Lucía, y como imagen escondida representa probablemente a Gala. 
Este cuadro fue robado junto a otro titulado "La músico", de la artista polaca Tamara de Lempicka, el cual también fue encontrado. .
En el museo Scheringa de arte realista en Spanbroek (norte), se efectuó el robo a plena luz del día. Varios hombres encapuchados irrumpieron en la instalación y amenazaron a los empleados y visitantes con un arma antes de llevarse las dos obras y huir en un vehículo en cuestión de minutos, explicó en aquel entonces la policía a la AFP.
Los cuadros cayeron en manos de una banda criminal en forma de moneda de cambio, y fue la misma banda la que puso en contacto con el detective Brand a través de un intermediario. 
Brand señaló que "la organización no quería ser culpable de la destrucción o de la reventa de obras de arte", pues los lienzos robados a menudo se utilizan como garantía en las transacciones entre bandas.  
El detective entregó los cuadros en buen estado a un investigador de Scotland Yard, en contacto con el propietario legítimo de las obras -de identidad desconocida-, quien las prestó al museo, precisa el despacho de la AFP.

Salvador Dalí nació en Figueres, Gerona, en 1904.
Si bien parte del inmenso prestigio y la popularidad de que gozó en vida se debió a sus estrafalarias e impostadas excentricidades, acertó a insuflar nueva vida al surrealismo europeo hasta convertirse en su más conocido representante.
Sus confusas ideas estéticas (el llamado método paranoico-crítico) fueron mucho menos decisivas que sus impactantes composiciones, a las que trasladó con magistral precisión técnica un personalísimo universo onírico y simbólico, profundamente inquietante y perturbador.

Tamara Lempicka, nació en Varsovia, Polonia, en 1898 y destacó por la belleza de sus retratos femeninos y desnudos de estilo Art Decó. 
Desde sus primeras obras Tamara buscó representar la figura humana. Fue la retratista más reconocida de su generación entre la alta burguesía y la aristocracia, y pintó duquesas, grandes duques y las altas esferas sociales. 

lunes, 27 de junio de 2016

Notas finales 1er. cuatrimestre al 27/06 1ro. Educación Inicial

T.P. Lenguaje Visual - PEI
Nombre
#1
#1’
#1’’
#2
#2’
#2’’
#3
#3’
#3’’
#4
Calificación Parcial 1er. cuatrimestre
Calificación final del 1er. cuatrimestre
Agostina Brunacci
60
80
--
80
--
--
70
--
--
--
90
90
Brenda Gauto Ávila
--
70
--
--
40
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--
70
--
--


Camila Badano
100
--
--
100
--
--
100
--
--
--
100
100
Camila Martínez
70
--
--
100
--
--
70
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--
--
90
90
Camila Vaca
50
70
80
100
--
--
80
--
--
--
90
90
Celeste Dagosta
60
90
--
100
--
--
100



90
100
Débora Giménez
--
--
--
100
--
--
100
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--
100
90
100
Dina Morales
100
--
--
100
--
--
60
100
--
--
70
80
Florencia Antonio
--
--
70
REH
80
--
90
--
--
--
90
90
Giuliana Ortiz
40
70
80
100
--
--
100



80
90
Jacqueline Barrán
--
40
80
100
--
--
90
--
--
--
70
80
Lara Cuenca
40
70
80
100
--
--
100
--
--
--
100
100
Luciana Saponara
10
20
80
80
--
--
100
--
--
--
70
80
Mariana Martínez
40
70
--
80
--
--
100
--
--
--
90
90
Melina De Pierro
--
--
70
--
--
90
--
--
70
--
90
90
Micaela Echeverría
--
--
70
70
--
--
80
--
--
--
90
90
Miriam Cáseres
--
--
70









Noelia Badano
40
70
--









Paula Collaud
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70
80
70
--
--
90
--
--
--
80
80
Sara Persoglia
70
100
--
100
--
--
100
--
--
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80
90
Yenina Guadalupe Quidulef
10
--
--
--
--
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70
--
--
--




Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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