miércoles, 7 de noviembre de 2012


10 años. 10 artistas. Nuevas identidades.

flyer_2
María Inés Alfonso Esteves, Julia Balmaceda, Sabrina Díaz, Mercedes Fidanza, Nazareno Manccione, Verónica Orsi, Ernesto Pereyra, Rocío Pérez Armendáriz, Mariela Rojkin y Alexei Serrano
Sala Abraham Vigo - Sala Raúl Lozza - Sala Espacio 1ºss.
Cartografías mixtas
La exhibición 10 años, 10 artistas. Nuevas identidades nace con motivo de los diez años de existencia del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini; oportunidad que invita a celebrar pero también a continuar pensando y construyendo desde este espacio. Con este espíritu la muestra pone en diálogo las propuestas de María Inés Alfonso Esteves, Julia Balmaceda, Sabrina Díaz, Mercedes Fidanza, Nazareno Manccione, Verónica Orsi, Ernesto Pereyra, Rocío Pérez Armendáriz, Mariela Rojkin y Alexei Serrano; creadores que en diferentes momentos han expuesto en nuestras salas. Artistas jóvenes que configuran su trayectoria alejados de las convenciones y espacios del mainstream y de los repertorios estereotipados, y que participan activamente en el campo artístico local.
Con materiales, técnicas y temas diversos, sus producciones plantean diferentes horizontes conceptuales, que hacen a la reflexión sobre la identidad como construcción y transformación en tránsito. Sus creaciones aquí reunidas dibujan entonces una cartografía mixta. Porque cada obra es como un mapa que define algunas líneas de nuestra geografía y delinea un aspecto de nuestras identidades situadas.
Celebrar es hoy para nosotros atravesar el ritual y la fiesta que implican continuar viviendo nuestra historia, activar la memoria, apropiarnos de nuestro presente y pensarnos al futuro. Celebrar es en definitiva continuar disponiendo nuestras herramientas críticas, aquellas que hoy desplegamos a través de las ideas y del arte.
Equipo Curatorial: Cecilia Iida-Laura Lina-Juan Pablo Pérez-Alberto Giudici
Del 18 de Octubre al 18 de Noviembre de 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

Seguidores