lunes, 14 de julio de 2014

Le Parc en el Malba

Malba
Exposiciones

Le Parc
Lumière

PrensaImprimirVer agenda12.7 — 6.10.2014

Curadores: Hans-Michael Herzog, Käthe Walser y Victoria Giraudo 
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Una selección de obras históricas del gran maestro argentino Julio Le Parc (Mendoza, 1928) pertenecientes a la colección Daros Latinamerica, Zúrich. La muestra se concentra en las experiencias cinéticas de Le Parc en torno a la luz, realizadas principalmente en los años 60.
A catorce años de su última gran retrospectiva en el país, Malba acerca nuevamente al público local el universo mágico de Le Parc, uno de los artistas argentinos más importantes del siglo XX, reconocido en 1966 con el Gran Premio Internacional de Pintura de la XXXIII Bienal de Venecia. Para esta exposición, en lugar de realizar otra retrospectiva del maestro, se decidió hacer foco en uno de los aspectos más importantes de la producción del artista: su preocupación por las alteraciones de la luz en movimiento.
La curaduría fue realizada por Hans-Michael Herzog, Director artístico y Curador de la Colección Daros Latinamerica; Käthe Walser, Curadora técnica de la institución y Victoria Giraudo, Coordinadora ejecutiva de curaduría de Malba. El público podrá disfrutar activamente de un conjunto de 17 instalaciones lumínicas, desplegadas en dos salas del museo, que suman 900 metros cuadrados. “Sus juegos de luz en movimiento modifican el espacio, lo recrean en forma permanente y al mismo tiempo lo disuelven, incluyendo al observador en la obra de arte total. La sustancia material básica de los múltiples aparatos mecánicos y máquinas lumínicas se transforma elegante y absolutamente en inmaterial”,explica Herzog.
Entre las obras emblemáticas y de gran escala presentes en la muestra se destacan el cilindro Continuel-lumière cylindre (Continuo-Luz, 1962); el móvil Continuel-mobil (Continuo-móvil, 1962-1996) y el penetrable Cellule á pénétrer (Célula penetrable, 1963 -2005), pieza multisensorial que el artista presentó por primera vez en la Bienal de París de 1963, como parte del laberinto L’ Instabilité (La inestabilidad) del Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), grupo co-fundado por Le Parc en 1960 para investigar el movimiento a partir de la relación dinámica entre el espectador y el objeto artístico. 
Junto con sus colegas del GRAV, Le Parc propuso en los años 60 una ruptura con la tradición artística que había prevalecido hasta entonces, alejándose de la pintura y acercándose a una concepción dinámica de la obra de arte. El deseo de Le Parc era crear obras que estuvieran en perpetua transformación y en constante inestabilidad. Sus investigaciones científico-mecánicas resultaron en interesantes juegos azarosos de luces y sombras, en los que la participación del espectador completa la obra de arte con su presencia. 
En un mundo en el que todo está ordenado, Le Parc busca ofrecer al hombre la oportunidad de romper con su existencia reglamentada. Su intención es liberar al observador de su dependencia y hacerlo participar en la acción, integrándolo en una obra de arte total y sumergiéndolo en esa experiencia lumínica.
Esta exposición marca también el inicio del trabajo conjunto de Malba – Fundación Costantini con Casa Daros, nueva institución de la colección Daros Latinamerica inaugurada en marzo de 2013 en el barrio de Botafogo, Río de Janeiro. Le Parc Lumière se presentó primero allí de octubre a febrero de 2014. 
Tres obras emblemáticas
Curaduría: Yamil Le Parc
Junto con la exposición Le Parc Lumière, se presentan en Malba tres piezas emblemáticas de Julio Le Parc en diferentes espacios del museo: Mobile Sphere Jaune (Esfera amarilla 2001-2014) un "gran sol argentino" flotando en el hall de Malba realizado especialmente para la ocasión; Miroirs (Espejos, 1966-2013) llevados a otra escala; y Lames reflechissantes (Láminas reflectoras, 1962-2013) en la terraza. Estos tres trabajos monumentales son parte de una búsqueda iniciada por el artista entre 1960 y 1963 en pequeño y mediano formatos, y en palabras de Yamil Le Parc: "Aportan un elemento importante y fundamental de su obra: inestabilidad, participación e interactividad".

Julio Le Parc
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Nació en 1928 en Mendoza, Argentina, y se radicó en París en 1958. Es uno de los nombres clave del arte contemporáneo y uno de los pioneros del arte cinético. En los años 60, junto a sus colegas del Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), Le Parc rompió radicalmente con la tradición artística que había prevalecido hasta entonces, alejándose de la obra pictórica estática y acercándose a una concepción dinámica, y con ello, al movimiento constante que impide la observación estática de la obra. En 1966 obtuvo el Gran Premio Internacional de Pintura en la Bienal de Venecia.

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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