martes, 11 de octubre de 2016

De Picasso a Pikachu

Hace medio siglo, Umberto Eco analizó cómo la cultura de masas dinamitaba las viejas categorías estéticas. ¿Cómo podría aplicarse hoy su análisis?


De Picasso a Pikachu
En 1964, Umberto Eco, por entonces un curioso intelectual experto en la estética de santo Tomas de Aquino, pero muy interesado en ese new media llamado televisión, publicaba Apocalípticos e integrados, un volumen que se convertiría en un clásico de los estudios de comunicación. Después de revisar las teorías que veían en la cultura de masas el fin de la vida inteligente sobre la Tierra y el sometimiento definitivo de los consumidores a la lógica de las pantallas, Eco repasaba las teorías que reivindicaban esa misma masificación cultural en nombre de la democratización del consumo de contenidos antes reservados a ciertas clases sociales. Al final de su recorrido, Eco adoptaba una mirada crítica pero impregnada de optimismo. Más que un integrado, Eco se presentaba a los lectores como un antiapocalíptico dispuesto a meterse en el nuevo territorio y explorarlo a fondo sin quedar hipnotizado por sus supuestas bondades.
Podría decirse que cada nueva tecnología de la comunicación genera sus apocalípticos e integrados. No importa que se trate del telégrafo, la televisión o elsmartphone: por cada nueva especie mediática que irrumpe en la ecología de la comunicación no tardan en brotar sus defensores y criticones. Cuando apareció el telégrafo en la primera mitad del siglo XIX, algunos soñaron un mundo sin guerras donde reinaría el diálogo; seguramente las empresas que transmitían mensajes a caballo de una costa a otra de Estados Unidos no vieron con nuevos ojos el new media que mandaba mensajes en código Morse en pocos segundos. Como escribió James Gleick, autor de The Information, “cuando la gente dice que Internet nos convertirá a todos en genios, eso ya fue dicho sobre el telégrafo. Por otro lado, cuando dicen que Internet nos volverá estúpidos, eso también se dijo del telégrafo”. La historia se repite, primero como apocalipsis, simultáneamente como redención.
Que Internet nos convertirá a todos en genios (o en estúpidos) es algo que ya se dijo del telégrafo
Las nuevas tecnologías —¿qué es unanueva tecnología? ¿Un blog? ¿Twitter? ¿Periscope? Lo nuevo de hoy es lo viejo de pasado mañana— también despiertan los mismos temores y esperanzas. Las conversaciones sobre la web en los años noventa, la Wikipedia a principios del 2000, las redes sociales y los dispositivos móviles en estos últimos años siguen el mismo patrón: apenas aparece algo nuevo, los intelectuales no tardan en apuntarse a alguno de los dos bandos. Como en el fútbol o la política, lo más interesante es cuando algunos de ellos deciden cambiar de bando y enrolarse bajo otra bandera. Si, en su libro Life On The Screen (1997), Sherry Turkle (MIT) festejaba las primeras experiencias de vida en línea, casi dos décadas más tarde, en Alone Together (2012), despotricó contra las nuevas formas de comunicación a través de dispositivos móviles y redes sociales.
Pensadores como Nicholas Carr o Raffaele Simone viven el avance de las nuevastecnologías, formatos textuales y actores mediáticos como una invasión bárbara. Para estos intelectuales se trata casi del fin de una civilización construida a golpes de celulosa impresa con caracteres móviles de plomo. Alessandro Baricco, en cambio, reivindica esta invasión en su libro Los bárbaros (2008). Como escribe Baricco, “los bárbaros llegan de todas partes. Y esto es algo que nos confunde un poco, porque no podemos aprehender la unidad del asunto, una imagen coherente de la invasión en su globalidad. (…) Vemos los saqueos, pero no conseguimos ver la invasión. Ni, en consecuencia, comprenderla”.

EL ECO MÁS APOCALÍPTICO

Los teléfonos móviles, los libros de papel, las redes sociales, la política en Italia o el 11-M en España son algunos de los asuntos que abordó Umberto Eco, fallecido en febrero pasado, en sus artículos de prensa. La semana que viene la editorial Lumen publica una amplia recopilación de esos textos con el título De la estupidez a la locura. Cómo vivir en un mundo sin rumbo, traducido por Helena Lozano Miralles y Maria Pons Irazazábal. El volumen es un diagnóstico de la sociedad actual y un retrato del Eco más escéptico respecto a las nuevas tecnologías, es decir, del más apocalíptico. Estos fragmento son una muestra.
Inventos. "El anuncio apareció probablemente en Internet pero no sé dónde, porque a mí me llegó por correo electrónico. Se trata de una pseudopropuesta comercial que anuncia una novedad, el Builtin Orderly Organized Knowledge, cuyas siglas conforman el acrónimo BOOK, es decir, libro. Sin hilos, sin batería, sin circuitos eléctricos, sin interruptor ni botón, es compacto y portátil y puede utilizarse incluso estando sentado delante de la chimenea. Está compuesto por una secuencia de hojas numeradas (de papel reciclable), cada una de las cuales contiene miles de bits de información. Estas hojas se mantienen unidas en la secuencia correcta gracias a un elegante estuche llamado encuadernación".
Progreso. "Hay progresos tecnológicos más allá de los cuales no se puede ir. No se puede inventar una cuchara mecánica cuando la de hace dos mil años sigue funcionando tan bien. Se ha abandonado el Concorde, que hacía el trayecto París-Nueva York en tres horas. No estoy seguro de que hayan hecho bien, pero el progreso también puede significar dar dos pasos atrás, como volver a la energía eólica como alternativa al petróleo y cosas por el estilo. ¡Tendamos al futuro! ¡Atrás a todo vapor!"
Internet. "Existe una forma muy eficaz de aprovechar pedagógicamente los defectos de Internet. Planteen ustedes como ejercicio en clase, trabajo para casa o tesina universitaria el siguiente tema: “Encontrar sobre el argumento X una serie de elaboraciones completamente infundadas que estén a disposición en Internet, y explicar por qué son infundadas”. He aquí una investigación que requiere capacidad crítica y habilidad para comparar fuentes distintas, que ejercitaría a los estudiantes en el arte del discernimiento".
Comprender, de eso se trata. Si en una época fue la televisión o los cómics, hoy los videojuegos, los dispositivos móviles y los youtubers parecen ser los catalizadores del debate contemporáneo entre apocalípticos e integrados. El fenómeno de Pokémon Go es un buen síntoma de esas discusiones. Los apocalípticos ni siquiera se tomaron el trabajo de salir a cazar su primer Pikachu: sin pensarlo un minuto, ridiculizaron a los jugadores y se mofaron de esa nueva forma de entretenimiento. Los integrados, por su parte, reivindicaron la vida al aire libre promovida por este videojuego sin ir mucho más allá. En el fondo, no resulta tan complicado buscar una posición superadora que, como dice Baricco, permita comprender algo de lo que está pasando. Sin caer en el apocalipticismo ni en la mirada festiva, podría decirse que Pokémon Go ha sido la primera experiencia global, masiva y colaborativa de uso de la realidad aumentada y la geolocalización. El inesperado éxito de este videojuego abre perspectivas hoy inimaginables no solo en el campo del entretenimiento. La realidad aumentada puede terminar transformando sectores tan distantes entre sí como la medicina, la educación, el turismo o la arquitectura. Si los jóvenes de la sociedad industrial se entrenaban con el Meccano, hoy se preparan para el trabajo colaborativo en red cazando pokémones o jugando en línea al Counter-Strike.
Lo mismo podría decirse de losyoutubers, otro fenómeno contemporáneo que levanta pasiones entre los apocalípticos y excita a los integrados expertos en marketing para adolescentes. Más allá de estas miradas contrapuestas, las cuales siempre terminan por neutralizarse entre sí, hay que decir que losyoutubers han sabido construir espacios mediáticos de diversión, aprendizaje e intercambio para un público al cual los medios tradicionales solo le ofrecen dibujitos animados y comedias con risas enlatadas.
Comprender, de eso se trata
El debate entre apocalípticos e integrados suele durar menos que un vídeo de El Rubius. Apenas aparece algonuevo, las pasiones se olvidan rápidamente del viejo medio y se concentran en la nueva especie mediática. El viejo medio se naturaliza, deja de ser considerado una tecnología invasora y termina siendo aceptado con sus ventajas y complicaciones. Es como si apocalípticos e integrados se aburrieran rápidamente y buscaran un nuevo objeto donde descargar sus pasiones. Hoy nadie se inmola a favor o en contra del cómic o la televisión, dos medios sospechosos cuando Umberto Eco escribió Apocalípticos e integrados. En este contexto no debería sorprendernos que un día recordemos con nostalgia, y de manera desapasionada, ese caluroso verano de 2016 cuando nos pasamos las tardes cazando Pikachus sabiamente aconsejados por los vídeos de El Rubius.

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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