viernes, 20 de mayo de 2011

Expulsaron de Cannes al director que defendió el nazismo


Lars Von Trier fue declarado "persona non grata" en el festival de cine luego de expresar: "Yo comprendo a Hitler"

A una semana del comienzo del Festival de Cannes, llegó la polémica al encuentro y terminó con la expulsión de uno de los directores candidatos a recibir la Palma de Oro. Se trata del controvertido cineasta danés Lars Von Trier, quien ayer causó conmoción cuando declaró en conferencia de prensa su simpatía por Hitler.

"El Consejo de Administración condena firmemente sus declaraciones y declara a Lars von Trier persona non grata en el Festival de Cannes con efecto inmediato", indicó un comunicado de la dirección del festival, aunque más tarde comunicaron que su film Melancholia aún compite por los premios que se entregan el domingo próximo.

La llamativa decisión se tomó esta mañana, en una reunión extraordinaria de la dirección del Festival, donde se decidió declarar al cineasta "persona non grata", pero no excluirlo de la competencia.

El presidente del Festival, Gilles Jacob, expresó a la agencia AFP que esta es la primera vez en "por lo menos 60 años" que la dirección del Festival toma esta decisión.

Ayer, en conferencia de prensa después de la presentación de Melancholia, su último film con el que busca su segunda Palma de Oro, el provocativo Von Trier disparó las declaraciones de la polémica: "Yo entiendo a Hitler, aunque hizo cosas equivocadas, por supuesto. Sólo estoy diciendo que entiendo al hombre, no es lo que llamaríamos un buen tipo, pero simpatizo un poco con él. Durante mucho tiempo pensé que yo era judío y estaba contento. Luego comprendí que no lo era. Quería ser judío, pero en realidad me di cuenta de que era un nazi porque mi familia era alemana, lo cual también me agradaba".

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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