viernes, 27 de mayo de 2011

Visitamos muestra de arte ecuatoriano en el CCC


VIERNES 3 de JUNIO a las 16:30 hs en Av. Corrientes 1543 CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN.

Otra unidad latinoamericana

La muestra en el C. C. de la Cooperación incluye treinta y ocho obras de diez artistas ecuatorianos, en una multiplicidad de registros históricos: “Venimos de una zona imposible de definir monolíticamente”, dice el grabadista y dibujante Hernán Cueva.

Por Facundo García

“Hubo gobiernos que apostaron por el vacío: estamos recomponiendo la relación”, sostienen Cueva y Alvarez.

La unión entre países latinoamericanos debe trascender lo económico. A partir de esa certeza –y por el hecho de compartir una misma lengua–, la palabra suele situarse en primer plano, descuidando el rol que lo visual y lo emotivo pueden cumplir en el contacto. Para no dejar de lado esas dimensiones, el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543) montó Fibra, una muestra que incluye treinta y ocho obras de diez artistas ecuatorianos, y una oportunidad ideal para sumergirse en estéticas que la falta de diálogo mantuvo lejos de los espectadores argentinos.

Todas las piezas son trabajos sobre papel. Se trata de “fibras cruzadas”, nervios que dan fuerza a un músculo colectivo. Más allá de esa coincidencia, no es fácil buscar rasgos comunes: Ecuador ha sido cuna de mil identidades y una historia llena de altibajos. Para el grabadista y dibujante Hernán Cueva, existen tantos puntos de cercanía como distancias. “Venimos de una zona imposible de definir monolíticamente. En tres horas puedes estar en la Cordillera o en el mar. Los grupos humanos son sumamente diversos, y los artistas no somos ajenos a eso”, sostiene.

Para Cueva, la exhibición permite posar los ojos por fuera del monóculo estrecho de la Web. “Se dice que con Internet hay acceso a todo, y no es cierto. Las redes sociales sirven, pero hay que revertir una tendencia histórica que tiene que ver con que nos faltaron políticas a gran escala. Por eso es que no nos hemos conocido mejor. Hubo una época en que nosotros allá podíamos ir a ver a Felipe Noé, Rogelio Polesello, Antonio Seguí y tantos otros argentinos. ¿Qué pasó? Hubo gobiernos que apostaron por un gran vacío, y recién hoy estamos recomponiendo la relación”, evalúa.

Las tres salas no plantean un recorrido cronológico. Y teniendo en cuenta que las sociedades de la región viven en varios tiempos simultáneamente, eso tal vez sea una ventaja. Por otra parte, desde la fundación de su modernidad artística –a principios del siglo XX– el arte ecuatoriano fue pasando por varias instancias que hoy dan la impresión de haberse licuado. El realismo social-indigenista antecedió a la abstracción, y el informalismo convivió con la experiencia neofigurativa y las vanguardias. Sobre ese magma, los neoliberales aplicaron el barniz de la dolarización, que hizo de la cara de George Washington una presencia igual o más frecuente que las geometrías incaicas. Así de amplia es la paleta.

Para la curadora María Lightowler, lo fundamental es no temerle a la variedad. “Queremos escapar de los lugares comunes. El nexo entre los artistas que seleccionamos es que trabajan en papel. Después, cada uno tiene su búsqueda, ya sea en el acrílico, el óleo en barra, el pastel, la acuarela, la tinta, el grabado, la plumilla, la aguatinta, el aguafuerte, la fotolitografía, el transfer o la serigrafía. Oswaldo Guayasamín está, es un clásico, pero procuramos correrlo un poco para que entraran estilos contemporáneos.” A su turno, el pintor y serigrafista Enriquestuardo Alvarez festeja que el renacimiento de lo político no esté obstruyendo las ganas de encontrar lenguajes nuevos. “El arte trasciende a su contexto. A veces las imágenes ni siquiera expresan lo que uno quiere. Y lo más increíble es que cuando eso ocurre, muchas veces sentimos que nos estamos conectando desde lo más profundo”, aclara.

Fibra abarca sesenta años de experimentos. Tres generaciones. Las firmas de Velarde, Paccha, Pérez y muchos otros llegan a Buenos Aires mientras Ecuador se sacude ante los debates asociados al referendo y la consulta popular que impulsa Rafael Correa, en su intento por reformar el sistema judicial y combatir la concentración de los medios. Con todo, las disputas no impiden que se sigan dando pasos decisivos, como el afianzamiento del nuevo Ministerio de Cultura, que coordinó la producción junto a los gestores de Paradogma y el Centro Cultural de la Cooperación. Yomara Rosero, una de las que alentó la idea desde el arranque, termina de enmarcar la iniciativa. “Nunca antes se hizo algo así. Y si conseguimos concretar las metas fue porque estábamos proponiendo reflexiones que tenían que ver con el presente”, señala.

* La exhibición estará abierta hasta el 19 de junio, y tanto hoy como el 1º y el 8 de junio, las curadoras Yomara Rosero y María Lightowler ofrecerán visitas guiadas. La entrada es libre y gratuita.

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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