lunes, 28 de mayo de 2012


Este año se cumplen cien años del nacimiento de una de las artistas más destacadas en Venezuela: Gego. Cotizada internacionalmente, su original y consistente obra es parte de la colección del MoMA, entre otros museos. La artista tiene intervenciones permanentes en varias construcciones emblemáticas caraqueñas, como Parque Central o el Museo de Bellas Artes. Este año se han programado varias muestras y actividades: la Sala Mendoza, la Fundación Mercantil, el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de la Estampa Carlos Cruz Diez, la Galería de Arte Nacional y la Sala TAC del Trasnocho Cultural son algunos de los espacios que se han sumado a exponer parte de su obra.


 
 
100 años de Gego: la artista de los dibujos aéreos
1
Retrato de Gego, ca 1978, realizado por Ricardo Goldman. | Créditos: Cortesía Fundación Gego
2
Esta Reticulárea (de 1969) ocupa una habitación. En este tipo de obra, la sensación de espacio cambia con el movimiento del espectador. En cada sitio se ve distinta. La obra está realizada con alambres de acero inoxidable y tubos de aluminio. | Créditos: Paolo Gasparini. Cortesía Fundación Gego
3
Gego nació en 1912, en Hamburgo, Alemania. Llegó a Venezuela en 1939, huyendo del nazismo. | Créditos: Archivo Cadena Capriles
4
La repetición de estructuras que se rompen y la transparencia son constantes en sus escultura. | Créditos: Archivo Cadena Capriles
5
Gego frente a una de sus piezas llamadas Chorros, que son parte de la Serie Líneas, de 1969. | Créditos: Archivo Cadena Capriles
6
La artista comenzó a mostrar su trabajo públicamente en la década de los 50. | Créditos: Archivo Cadena Capriles
7
Gego tenía afición por los tejidos. Entre sus últimas obras están las “Tejeduras”, rejillas tejidas con diversos materiales, en cuadrículas cerradas. “Tejedura 91/29”,1991. Tiras de papel impreso y cartulina. 20 x 20,1 cm. | Créditos: Cortesía Reinaldo Armas
8
"Tejedura" 90/38, 1990. Esta obra pertenece a una de las últimas etapas de producción de la artista. Está realizada con tiras de cartulina y papel. 21 x 31,5 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
9
Realizada en témpera sobre cartulina, esta pintura es parte de su producción temprana. Se puede ver que desde ese entonces presenta elementos que luego tendrán más protagonismo, como el énfasis sobre la línea. "Sin título", 1954. 23,9 x 41,9 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
10
Esta acuarela es también parte de la obra temprana. Aunque pareciera no tener relación con su obra abstracta, allí se ve la superposición de planos y el juego de transparencia. "Sin título", 1954. 60,9 x 45,5 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
11
A finales de la década de los 50, Gego explora las rupturas de formas y estructuras. Las líneas en su obra, generalmente no se cruzan. Este dibujo tiene relación directa con las Reticuláreas. "Sin título", 1958. Tinta sobre papel, 21,6 x 14,3 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
12
Las repeticiones de formas geométricas imperfectas y los vacíos que irrumpen son constantes en la obra de esta artista. "Sin título", 1964. Tinta sobre papel, 26,8 x 18 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
13
Aquí puede verse cómo una repetición geométrica se vuelve orgánica y ofrece profundidad sobre el papel. La artista decía que las líneas al cruzarse producían un destello. Como en buena parte de su obra, aquí las líneas no se cruzan. "Sin título", 1970. Tinta sobre papel, 62,9 x 48,7 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza
14
Esta obra es parte de las primeras exploraciones de la artista que se comienzan a alejar del lengauje figurativo. "Sin título", 1967. Tinta sobre papel, 23.1 x 30,4 cm. | Créditos: Cortesía Sala Mendoza

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

Seguidores