lunes, 7 de mayo de 2012


ERNESTO CARDENAL, PREMIO REINA SOFÍA DE POESÍA IBEROAMERICANA
Pretexto para el elogio
La Jiribilla
Fotos: Diego, Alejandro Ramírez y Archivo

A los 87 años, después de ser un referente literario para la lengua española, de haber defendido las causas más justas de su tiempo y demostrar que la fe católica bien puede ir de la mano con las revoluciones, a Ernesto Cardenal no le hacen falta los premios o reconocimientos. Sin embargo le llegan, tal vez como meros pretextos para que los amigos, lectores y admiradores de su poesía, se permitan regresar otra vez a libros como Epigrama,  Oración por Marilyn Monroe y otros poemasEl estrecho dudosoHomenaje a los indios americanosSalmos,Los ovnis de oroTelescopio en la noche oscuraLa vida perdida y Canto Cósmico, con los cuales se incluye en la corriente poética conocida como exteriorismo.
Este jueves 3 de mayo el escritor nicaragüense recibió con humilde asombro y agrado la noticia que lo nombró como nuevo Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, uno de los más importantes de la lengua española. Así, se rompe la ley silenciosa de alternar un poeta latinoamericano y otro ibérico, pues en 2011 fue de la cubana Fina García Marruz el reconocido galardón. Resulta, además, el primer centroamericano que se distingue con tal reconocimiento.

Con los origenistas Cintio Vitier y Fina García Marruz
en el homenaje a Ernesto Cardenal por su 80 cumpleaños.
Bien cumple la obra de Cardenal la condición de entregar relevantes aportes al patrimonio cultural de Iberoamérica y España. Por ello ha sido propuesto también para Premio Nobel de Literatura 2010, ha sido finalista del Premio Cervantes y mereció el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. Pero, según ha declarado en múltiples entrevistas, nada de esto le molesta ni le quita el sueño. Más bien, no va con su carácter.
Nacido en Granada, Nicaragua, en 1925, Cardenal supo conjugar con coherencia sus tres vocaciones: la poesía, la fe religiosa y el espíritu revolucionario. “En realidad para mí las tres han sido como una sola. Mi vocación natural ha sido la de poeta, pues con ella nací, y hacía versos desde mi infancia. En mi juventud fui muy enamorado, amaba muchísimo a las muchachas, y mi sed insaciable de amor y de belleza fue lo que me llevó a Dios. Mi conversión a la vida religiosa fue a los 31 años y mi sacerdocio hasta algo después. Entré a un monasterio trapense en EE.UU., donde dio la casualidad que mi Maestro de Novicios fue el místico norteamericano Thomas Merton. En la formación religiosa que él me dio me hizo ver que el contemplativo no debía ser indiferente a los problemas sociales y políticos de su pueblo. Y así fue que la conversión a Dios me llevo después a una conversión a la revolución. Después que salí del monasterio, cuando visité Cuba en 1970 tuve lo que yo he llamado mi segunda conversión, la conversión a la revolución. Primero fue el descubrimiento de que el marxismo era bueno, por las grandes transformaciones que había hecho en Cuba, aunque pensaba que yo no podía ser marxista porque el marxismo era ateo. Poco después surgió la teología de la liberación que me hizo ver que el ateísmo no era elemento indispensable del marxismo, y que se podía ser marxista sin ser ateo, y que no había contradicción entre el marxismo y cristianismo”, declaró en una entrevista publicada en 2004.
Su primer poema lo escribió a los siete años y desde entonces la creación ha fluido ininterrumpida. Estudió literatura en México y en Nueva York y luego se ordenó como sacerdote, en 1965. Todo esto unido a las ideas políticas que lo hicieron parte de la resistencia contra la dictadura de los Somoza (1937-1979) y miembro del Frente Sandinista de Liberación Farabundo Martí.
En la actualidad su principal ocupación es escribir, “cuando llega la inspiración”, aclara. Mientras tanto lee y apadrina un taller de poesía para niños con cáncer, y ya no frecuenta con la misma asiduidad los lugares públicos.
Sus obras han sido publicadas en 20 idiomas y en más de 200 ediciones y guardan la magia de saber unir la mística y la épica, la cotidianidad y la denuncia social, retratar los misterios espirituales  de la vida moderna.

Ernesto Cardenal junto con el Poeta Nacional Nicolás Guillén
Con Cuba lo une una relación de amistad cultivada a través de los años, pues según ha revelado luego de su viaje a la Isla en 1970 acendró su espíritu de revolucionario, porque la revolución es sobre todo una cuestión de amor.
Siempre he creído que estamos hechos de los mismos elementos que las estrellas. Nuestro cuerpo está hecho de átomos, igual que el corazón de las estrellas. Venimos de ellas y nosotros somos las mismas estrellas con conciencia y amor en el universo”, confesó en una entrevista para La Jiribilla.
 

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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