Anti-forma, Robert Morris, Artforum, abril 1968.
En el reciente " arte objetual", la invención de nuevas formas no es una cuestión. Ha sido aceptada como una premisa dada, una morfología geométrica, en la
cual predominan las formas rectangulares. El compromiso del trabajo se enfoca ahora en la particularización de estas formas genéricas ya sea por su escala,
material, proporción o posición. Gracias a su flexibilidad así como a su naturaleza poco enfática es una forma muy útil. El uso de lo rectangular tiene una larga
historia. El ángulo recto ha estado en uso desde las primeras construcciones de vigas sobre columnas. Su eficiencia es insustituible en la construcción con
materiales rígidos, estirar un canvas sobre un bastidor, por ejemplo. Este uso ha movido al rectángulo a través de la arquitectura, la pintura, la escultura y los
objetos. Pero solo en el caso del arte objetual el cubo y el rectángulo han llegado tan lejos como hasta ser la definición final del trabajo. Esto quiere decir, que se
sostiene como una forma entera y autosuficiente mas que como un elemento relacional. Construir una forma cúbica o rectangular es construir de la manera más
simple y razonable pero es también construir bien.
Este énfasis en la "cosa" bien construida ha resuelto ciertos problemas. Por un lado se deshizo de la composición asimétrica y por otro descartó los materiales
blandos. Esta no es la historia completa del tan mencionado arte Minimal u Objetual. Obviamente, esto no considera el uso de esquemas puramente decorativos
de ordenamiento repetitivo y progresivo de unidades múltiples. Pero la amplia racionalidad de tales esquemas está relacionada con la sensatez de lo bien
construido. Lo que sigue siendo problemático sobre estos esquemas es el hecho de que cualquier orden dado a cualquier grupo de unidades es uno impuesto,
uno que no tiene ninguna relación inherente a la fisicalidad de las unidades existentes. Las organizaciones permutativas, simétricas y progresivas tienen un
carácter dualista en relación a la materia que distribuyen. Con esto no se quiere decir que estos simples ordenamientos no funcionan. Ellos simplemente se
separan de lo que es físico relaciónándose con otro orden de hechos. Las relaciones que tales esquemas establecen nos son tan críticas en otro arte como en el
arte europeo. La dualidad es establecida por el hecho de que ningún orden opera mas allá de las cosas físicas. Probablemente, ningún arte pueda resolver esto
completamente. Bueno, se podría decir que tal vez Pollock se acercó.
El proceso de "auto-realización" de la obra de arte casi no se ha estudiado. Solo se le ha prestado atención desde un punto de vista místico y romántico a través
de dos versiones polarizadas, las "acciones" de los expresionistas abstractos y las "conceptualizaciones" de los minimalistas. Esto no crea ninguna diferencia entre
estos dos tipos de obra. En ambos, la obra particulariza supuestos generales sobre la forma. Existen algunas excepciones. Ambas formas de trabajar siguen la
tradición europea que ha persistido por los últimos cincuenta años, de estetizar formas genéricas . Desde el Cubismo, el arte europeo ha permutado relaciones
alrededor de la permisa de que las relaciones deben mantenerse críticas. El arte americano se ha desarrollado revelando una sucesión alternativa de premisas
para "autorelizarse".
De los expresionistas abstractos solo Pollock fue capaz de recuperar el proceso y aferrarse a el como parte integral de la obra terminada. Esta recuperación de
Pollock trajo una profunda re-evaluación del rol del material y los instrumentos con los que se hace la obra. El palo que chorrea pintura es una herramienta que
reconoce la naturaleza física de la pintura como medio. Esta, como cualquier otra herramienta, sigue siendo una que controla y transforma la materia. Pero a
diferencia de la brocha, simpatiza mucho mas con las propiedades inherentes de la materia. De alguna manera Louis estaba aún más cerca de la materia con su
práctica de derramar la pintura directamente de su recipiente.
Pensar que la pintura tiene una naturaleza óptica inherente, es ridículo. Es igualmente ridículo definir su "cosidad" como un acto lógico que reconoce los bordes
que la contienen. Lo óptico y lo físico están ahí. Pollock y Louis lo sabían. Ambos usaron directamente las propiedades físicas de la pintura. Sus formas "ópticas"
fueron el resultado del lidiar con la fluidez y las condiciones de un soporte más o menos absorbente. A su parecer las formas y el orden en el que funcionan no era
una prioridad.
La visibilidad del proceso en el arte, no ocurre si no hasta que se empiezan a conservar los bocetos y trabajos incompletos en el Cinquecento. En el siglo
diecinueve Rodin y Rosso dejaron rastros de de su tacto en sus trabajos terminados. Después de ellos, los expresionistas abstractos dejaban registros de la
plasticidad del material en términos autobiográficos. Les quedó a Louis y a Pollock ir más allá del personalísimo de la mano a una revelación mas directa de la
materia misma. La ruptura de Pollock con el dominio de las formas cubistas, se le adjudica a su investígación del significado de las: herramientas, métodos de
hacer y naturaleza de la materia. La forma no se perpetúa por su significado si no por la preservación de fines idealizados separados. Esta es una empresa
conservadora y anti-entrópica. Se le adjudica a los griegos el cambio de la madera por el mármol en la arquitectura o por la apariencia de los bronces cubistas con
sus lados planos y fragmentados. La perpetuación de la forma es un idealismo funcional.
En el arte orientado al objeto el proceso no es visible. Los materiales a menudo lo son. Y cuando lo son su sensatez es usualmente aparente. Los materiales
industriales rígidos se pueden agrupar en ángulos rectos con facilidad. Pero es la valoración a priori de lo bien construido lo que dicta el material. Las formas bien
construidas preceden cualquier consideración de los significados. Los materiales se ven limitados a los que eficientemente logran un objeto de forma genérica.
Recientemente, aparte de los rígidos materiales industriales, se ha empezado a ver otros. Oldenburg fue uno de los primeros en utilizarlos. Se está desarrollando
una investigación directa sobre las propiedades de estos materiales. lo que implica la reconsideración del uso de las herramientas en relación al material. En
algunos casos estas investigaciones pasan de la construcción de cosas a la construcción del propio material. A veces la manipulación directa de un determinado
material sin hacer uso de ningún tipo de instrumentos. En estos casos resultan tan importantes las leyes de gravedad como el espacio. El centrarse en la materia y
la gravedad como medios, origina formas que no estaban proyectadas de antemano. Las formas de ordenación son necesariamente casuales, imprecisas y no se
enfatizan. Amontonamientos al azar, vagas agrupaciones, colgaduras, dan forma efímera al material. Se acepta el azar y está implícita la indeterminación, puesto
que cualquier sustitución dará como resultado otra configuración. Se considera positivo no estar comprometido con formas y órdenes preconcebidos y duraderos
para las cosas. Es parte del rechazo de la obra seguir estilizando la forma tratándola como un fin obligado.
Profesorado de Educación Superior en Ciencias de la Educación del Instituto Superior Juan Amos Comenio A-817
lunes, 7 de marzo de 2011
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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros
CULTURA
Fuente: TELAM
Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.
Fuente: TELAM
Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.
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