jueves, 26 de mayo de 2016

Gyula Kosice: maestro del arte cinético y padre de la Ciudad Hidroespacial

Gyula Kosice

Seguramente la Ciudad Hidroespacial tiene desde ayer una nueva constelación. Gyula Kosice, su utópico creador, murió por complicaciones de una neumonía a los 92 años, en una clínica porteña donde permaneció internado en los últimos días.
Poeta y artista plástico, Kosice era el único fundador del movimiento Madí que quedaba vivo. Sus iniciales compañeros de esa ruta creativa que definían el arte como "invención y organización total del espacio" y que luchaban en contra de lo estático y en favor de las obras dinámicas habían partido hacía ya tiempo: Rhod Rothfuss murió en Montevideo, en 1969; Carmelo Arden Quin, en Francia, en 2010, y Martin Blaszko, en Buenos Aires, en 2011.
El gran maestro del "hidrocinetismo" había adoptado a los 16 años el nombre de su pueblo natal húngaro, Kosice, para firmar sus obras. Había nacido allí como Ferdinand Fallik, el 26 de abril de 1924, y junto con sus padres se radicó en la Argentina en 1928. Sólo sus hermanos mantuvieron el apellido familiar.
Kosice fue un adelantado a su tiempo. A mediados del siglo pasado ya sorprendía con el uso de gas de neón para sus creaciones lumínicas y de otros elementos, como el plexiglás, el aluminio o el acero inoxidable. Y el agua: su sello inconfundible y único. "Desde ahora sabemos que el agua y la lluvia van adheridos a mi nombre", dejaba constancia en uno de sus iniciales poemas.
Gota de Agua (2014), una de sus últimas creaciones
Gota de Agua (2014), una de sus últimas creaciones.
La noticia de su muerte causó dolor en el ámbito cultural local que le rendirá en los próximos días un homenaje en el Museo Nacional de Bellas Artes, cuyos detalles aún no trascendieron. Su familia contó ayer a LA NACION que no habrá velatorio y destacó que el artista plástico pudo despedirse de sus afectos con calidez.
Su amigo y colega Guillermo Roux no ocultó el impacto y la tristeza que le daba conocer la noticia. Y lamentó no haber cumplido con el retrato que le tenía prometido hacía tiempo. A Luis Felipe "Yuyo" Noé se le empañó su cumpleaños 83: "Kosice era de carácter obsesivo y polémico. Le tenía una gran admiración. Los textos que escribió sobre su obra artística son referencia indiscutida en el campo artístico".
Esa admiración de dos colegas fue anoche sólo una pequeña muestra del reconocimiento que Kosice había alcanzado a nivel internacional, al igual que el impacto registrado en las redes sociales.
Hace varios años y venciendo su miedo a los aviones, el maestro de la literatura de ciencia ficción, Ray Bradbury viajó a Buenos Aires a conocer el taller de su amigo Kosice, con quien intercambiaba correspondencia desde que había recibido su libro sobre la Ciudad Hidroespacial.
Hoy el taller-museo, ubicado en Humahuaca 4662, permanecerá cerrado al público. Allí, en cinco salas hay más de 100 obras de todos sus períodos creativos, además de documentos históricos, maquetas, videos y libros.
En abril pasado, y aunque estaba algo débil, Kosice sintió personalmente el afecto por su trayectoria. En el Bafici se proyectó un documental sobre él y se desarrolló una muestra con algunas de sus obras.
En 2015, también había recibido un homenaje en el Museo Nacional de Bellas Artes, y en 2014, un pabellón de Tecnópolis estuvo dedicado a su trabajo. Un conjunto de 12 piezas, entre ellas Gota de agua, realizada para esa ocasión, fotografías históricas e imágenes de sus intervenciones en espacios públicos de nuestro país, de Uruguay y de Corea, permitía al visitante conocer quién era el padre de la Ciudad Hidroespacial.
"Ocupar el espacio es una necesidad poblacional. No es una utopía; por eso no es una ficción. A partir de estas ideas me propuse hacer las maquetas de la Ciudad Hidroespacial. Ojalá pueda ser yo el primer habitante de esa ciudad", había dicho Kosice al explicar su proyecto, que la NASA (agencia aeroespacial de Estados Unidos) juzgó "factible", pero costoso. Calculaba que su "Ciudad" debía estar entre 1200 y 1500 metros de altura para "que se pueda respirar".
En 2013, el Centro Georges Pompidou dedicó una sala completa a Kosice. Ya poseía en su acervo dos obras suyas y el artista donó otras 13 que se integraron a la colección.
Para 2017, ya se trabaja en una muestra retrospectiva que quizá sea la más amplia que se haya visto hasta el momento. Su familia, en la voz de su nieto Max, anticipó anoche que la exhibición será en un museo de esta ciudad, pero prefirió mantener el suspenso y los detalles.
Su bronce Homenaje a la democracia tiene la base más alta ($ 130.000) de las 91 piezas que serán subastadas a beneficio del Museo Isaac Fernández Blanco. El monumento puede verse en la plazoleta Tucumán, ubicado en Cerrito casi Marcelo T. de Alvear.

Guillermo Roux

Pintor
"Me conmueve mucho la noticia. Era un gran amigo. Lo conozco desde las primeras luchas en el arte, aunque tomamos caminos diferentes. Tendría que haberle hecho un retrato que me pidió hace tiempo. Perdimos a un grande, pero su obra va a perdurar"

Luis Felipe Noé

Pintor
"Kósice fue un artista muy original, que marcó toda una época. Un pionero del arte concreto y luego del arte Madí. Más tarde, sus obras con agua marcaron una línea de trabajo singular, al punto de que el Museo Pompidou le dedicó una sala especial a él"

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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