martes, 9 de octubre de 2012


OBEY, el luchador


Shepard Fairey, OBEY, es uno de los artistas más conocidos de Street Art del mundo, es norteamericano y se hizo conocido a partir de la reproducción de la imagen de André the Giant, un peleador de lucha libre. Sin embargo este post no se titula así por eso, la lucha más grande del artista, es contra él mismo.
Hay quienes no se deciden si salen a pintar por amor al arte o por lo transgresor y fuera de la ley del asunto. Shepard Fairey puede que lo tenga muy claro, pero hacia fuera las cosas no lo están tanto. De lo que no hay dudas es de su talento y de que es de los mejores en lo suyo.
Fairey es diseñador gráfico y podría decirse que su mejor promoción fueron sus intervenciones en las calles. Mientras otros preparaban portfolios e imprimían tarjetas y panfletos que iban a parar a un cajón o al tacho de la basura, él salió a pegar calcomanías y afiches en las paredes con la cara de André The Giant, un peleador de lucha libre ya fallecido, sólo para instalar una pregunta: ¿Qué es eso?
OBEY usa la técnica del pasting o wheatpaste, y si bien comenzó con la reproducción de la imagen de “André the Giant”, para instalar esta pregunta que sacara a varios de la rutina, poco a poco a esa misma figura le fue agregando escritos como “GIANT HAS A POSSE” (El gigante tiene una pandilla) y más tarde la palabra “Obey” (Obedece) dándole un sentido más crítico y social a su trabajo. La palabra –OBEY– hoy no sólo se asocia a la obra, también es el pseudónimo artístico de Fairey.

Sus trabajos basados muchos en la cartelería y la propaganda del S.XX, han aparecido alrededor del mundo y su figura trascendido las calles.OBEY puede considerarse una de las superestrellas del Street Art, entre otras cosas, fue el responsable del afiche HOPE que Barack Obama utilizó en las elecciones en que fue elegido presidente de los Estados Unidos, ha aparecido en un capítulo de The Simpsons, una de sus obras es parte de la escenografía de la serie televisiva Two and a Half Men en FOX y fue el elegido para este año diseñar el logo oficial por los 50 años de los Rolling Stones. En fín, una superestrella.
Dicen que dentro de cada uno de nosotros existe un Dr.Jekyll y un Mr.Hyde, el bien y el mal, en una lucha constante en la que al final de todo sólo quedará uno. A Shepard Fairey se lo acusa de tener estas dos caras, las críticas que recibe nunca apuntan a sus trabajos, sino a que mientras por un lado critica desde su arte en las calles la hegemonía estética y presencial de la publicidad, por el otro como diseñador gráfico trabaja para las grandes marcas.
En todo caso, cualquier cosa de la que se lo acuse a este norteamericano de Carolina del Sur, tiene que ver con cuestiones ideológicas y no artísticas, que a fin de cuentas, es lo único que nos importa.
Algunos trabajos de OBEY (Shepard Fairey)

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Recrearon la historia de la recuperación del mural de Siqueiros

CULTURA
Fuente: TELAM

Por Mora Cordeu
La historia de la recuperación del mural "Ejercicio plástico" de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) fue recreada minuciosamente anoche en la Sala de Arte Público que lleva el nombre del famoso muralista con una presentación fotográfica y una mesa redonda integrada por especialistas y funcionarios argentinos y mexicanos.
La tarea binacional realizada por ambos países, para rescatar del abandono y el olvido la obra que permaneció por 17 años abandonada en cuatro contenedores, fue analizada anoche de manera exhaustiva, aunque un clima de emoción y de camaradería prevaleció sobre la cantidad de datos aportados en la charla.
"Es una gran alegría que todos conozcan lo que se ha hecho a partir de esa decisión política tan fuerte entre dos países de recuperar la cultura y en este caso un mural maravilloso. Nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando vino aquí como senadora asumió el compromiso de restaurar la obra", resumió la embajadora argentina en México, Patricia Vaca Narvaja.
"Cumplió su promesa con creces -subrayó- y también porque México nos ha acompañado y no podía ser de otra manera; nuestros pueblos históricamente han tenido lazos sociales políticos y culturales".
Ante un público que desbordó la capacidad del salón de conferencias, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillace, y el ex agregado cultural de la embajada de México en la Argentina, Miguel Díaz Reinoso -uno de los promotores iniciales del rescate-, fueron los que plantearon desde la perspectiva de cada país el proceso de recupero que finalizó en diciembre último.
Con la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, quedó inaugurado el mural, detrás de la Casa Rosada, en la vieja Aduana Taylor.
De la mesa redonda también participaron Gabriela Gil, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INVA y Cecilia Jaber Breceda que ocupa en la cancillería mexicana el mismo cargo que Faillace.
"Siqueiros nos convoca a los reencuentros, vinimos a compartir hallazgos y avatares en la búsqueda del mural, búsqueda llena de intenciones, pero también de decepciones", apuntó Díaz Reinoso, uno de los tantos que pensó en una leyenda cuando le hablaron por primera vez de esta obra.
"Cuando nos enteramos que había un complejo litigio legal dijimos el mural si existe. A principios del 2000 por notas de prensa se fue integrando un nuevo expediente para documentar su existencia y actualizar la información", recordó.
Más adelante, Faillace se remontó a la tarea comenzada en 2003 cuando fue nombrada subscretaria de Cultura y "el tema del mural se había convertido en una obsesión".
"Lo fui a ver al entonces presidente Néstor Kirchner y le dije que aunque no supiéramos el estado en que estaba había que declararlo patrimonio histórico cultural de la Nación y en noviembre de ese año salió el decreto y el mural comenzó así una etapa judicial protegido por la ley 12665, de nuestro patrimonio".
Poco a poco, continuó Díaz Reinoso, el mural fue recobrando una imagen de lo que significaba, "era como armar un rompecabezas".
¿Qué era ese mural de leyenda, en el que se mezclaban historias de amores y pasiones y muchas rarezas para la historia del muralismo como lo conocíamos hasta ese momento?, inquirió.
"Siqueiros en 1933 en el sótano de la residencia de campo de Natalio Botana, director del diario Crítica, se concentró no en motivos revolucionarios, sino en el análisis de los problemas visuales y de la relación del arte con la tecnología -explicó-.
Diseñó una nueva forma de percepción más ligada al cine, creó una obra con pocos antecedentes".
Lo había realizado con otros artistas en una obra colectiva, toda una novedad y nombró a Berni, Spilimbergo y a Castagnino.
"Este último volvió a ver el mural para limpiarlo y años después fue el principal orador en la conferencia por la libertad de Siqueiros, sentenciado en México a ocho años de prisión".
"A México llegaron las noticias en 2009 de la expropiación, símbolo del bicentenario de la independencia. Hace apenas un mes tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y fui a ver el mural: verlo es una experiencia absolutamente recomendable: están los colores y la textura, la entrada tal cual estaba en la finca, se respira el ambiente propiciado por Siqueiros", describió Díaz Reinoso.
Una caja de cristal, "en la que el muralista plasmó figuras que parecen flotar en el interior del muro, más que en su propia superficie".
El mural, analizó Díaz Reinoso se convirtió en una lucha por el patrimonio artístico pero también en un bien simbólico: mexicano, argentino y latinoamericano. Hoy la Argentina nos devuelve la oportunidad de ver el mural vivo, recuperado, como nuestro patrimonio compartido".
"Esto se debe a periodistas, investigadores, diplomáticos, gestores, pero especialmente se debe, sin duda, a Cristina Kirchner. Me parece que es elemental este reconocimiento", manifestó.
"Cristina asumió la tarea del rescate como una cruzada binacional", remató ante los aplausos del público.

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