Ya desde su tapa, el primer disco de Rage Against The Machine tenía pasta de clásico. Allí estaba la fotografía que Malcolm Browne había tomado en Saigón durante 1963, cuando el monje Thích Quảng Đức decidió inmolarse en señal de protesta contra la persecución que sufrían los budistas por parte de su gobierno. La banda de Tom Morello y Zack De la Rocha decidió poner esa imagen en la portada, convirtiendo un acontecimiento político de altísimo impacto emocional en un ícono punk-rock. Una elección tan polémica como acertada: a fines de 1992, Rage Against The Machine tenía entre manos un material altamente combustible.
La tapa histórica del disco.
Desde luego, la unión entre los riffs del hard-rock y el universo del hip hop tenía sus antecedentes, como el single de Run DMC junto a Aerosmith. Sin embargo, eran divertimentos casi de índole anecdótica: en ningún caso se trataba de un proyecto como el de RATM. Además, había otros ingredientes que alteraban la ecuación: por ejemplo, un activista de origen chicano como MC y un guitarrista capaz de exorcizar a un tiempo los demonios de Jimmy Page y Woody Guhtrie. Toda esa información, condensada en diez canciones incendiarias, estaban en el disco debut de RATM. El mismo disco que, por estos días, cumple veinte años en las calles.
Para celebrar su aniversario, este 27 de noviembre se publica Rage Against the Machine XX: una reedición extendida con liners notes a cargo de Chuck D (Public Enemy), temas inéditos e imágenes en vivo de la banda. Un lanzamiento para la serie Legacy Recordings que –al menos en los Estados Unidos- podrá adquirirse en tres formatos diferentes: un CD con el disco remasterizado y tres bonus tracks; un CD doble + DVD; un box-set con dos CD’s, dos DVD’s, un libro de cuarenta páginas y un ejemplar en vinilo.
"Freedom", el tema que cierra su disco debut.
Ya desde su tapa, el primer disco de Rage Against The Machine tenía pasta de clásico. Allí estaba la fotografía que Malcolm Browne había tomado en Saigón durante 1963, cuando el monje Thích Quảng Đức decidió inmolarse en señal de protesta contra la persecución que sufrían los budistas por parte de su gobierno. La banda de Tom Morello y Zack De la Rocha decidió poner esa imagen en la portada, convirtiendo un acontecimiento político de altísimo impacto emocional en un ícono punk-rock. Una elección tan polémica como acertada: a fines de 1992, Rage Against The Machine tenía entre manos un material altamente combustible.
La tapa histórica del disco.
Desde luego, la unión entre los riffs del hard-rock y el universo del hip hop tenía sus antecedentes, como el single de Run DMC junto a Aerosmith. Sin embargo, eran divertimentos casi de índole anecdótica: en ningún caso se trataba de un proyecto como el de RATM. Además, había otros ingredientes que alteraban la ecuación: por ejemplo, un activista de origen chicano como MC y un guitarrista capaz de exorcizar a un tiempo los demonios de Jimmy Page y Woody Guhtrie. Toda esa información, condensada en diez canciones incendiarias, estaban en el disco debut de RATM. El mismo disco que, por estos días, cumple veinte años en las calles.
Para celebrar su aniversario, este 27 de noviembre se publica Rage Against the Machine XX: una reedición extendida con liners notes a cargo de Chuck D (Public Enemy), temas inéditos e imágenes en vivo de la banda. Un lanzamiento para la serie Legacy Recordings que –al menos en los Estados Unidos- podrá adquirirse en tres formatos diferentes: un CD con el disco remasterizado y tres bonus tracks; un CD doble + DVD; un box-set con dos CD’s, dos DVD’s, un libro de cuarenta páginas y un ejemplar en vinilo.